Armenia
Armenia es una antigua república soviética, un Estado unitario, multipartidista y en un proceso de democratización que tiene sus raíces en una de las más antiguas civilizaciones del mundo. Se encuentra dividida en 11 provincias y su capital es Ereván. Armenia se ha poblado desde épocas prehistóricas. Los arqueólogos continúan revelando evidencia de que Armenia y sus montañas estuvieron entre los primeros lugares donde se asentó la civilización humana.
Cultural, histórica y políticamente, Armenia se considera como parte de Europa, sin embargo, su localización en el Cáucaso la sitúa en una supuesta frontera imaginaria entre Europa y Asia. El patrimonio cultural armenio es riquísimo y ha sido coetánea, hace más de 4.000 años, de otros pueblos bíblicos como los asirios y los arameos. Los armenios, atacados por años por distintos pueblos y víctimas del genocidio provocado por el imperio otomano, se vieron obligados a emigrar y actualmente la mayoría de su población reside en Rusia, Estados Unidos, Francia y Argentina.
Los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad en Armenia son de carácter religioso, con una arquitectura muy característica del país. El Monte Ararat, presente en la Biblia, es el símbolo nacional armenio, pero curiosamente se encuentra dentro de territorio turco, aunque dentro del considerado "territorio histórico armenio".
El monte puede verse desde casi todo el país. El mejor mirador es Khor Virap, un monasterio
fortaleza construido cerca de la frontera turca en torno al año 180
antes de nuestra era. Actualmente, el edificación es destino de los turistas
deseosos de tener una visión privilegiada del sagrado monte Ararat.
La capital armenia, Ereván o Yereván, es más antigua que
Roma, aunque las guerras y los terremotos apenas han dejado rastro de su
milenaria historia. Su edificio más emblemático es el
Matenadarán, museo donde se estudia el origen del alfabeto armenio, una
de las lenguas más antiguas del mundo.
La Cascada de Yereván es un peculiar monumento de mármol blanco que se empezó a construir en los años 70 del pasado siglo al más puro estilo soviético. A principios del siglo XXI, el millonario de procedencia armenia Gerard Cafesjian financió una renovación del lugar y creó el Centro Cafesjian para las Artes, en cuyo jardín se pueden contemplar estatuas de afamados escultores como Fernando Botero o Jaume Plensa.
La Cascada de Yereván es un peculiar monumento de mármol blanco que se empezó a construir en los años 70 del pasado siglo al más puro estilo soviético. A principios del siglo XXI, el millonario de procedencia armenia Gerard Cafesjian financió una renovación del lugar y creó el Centro Cafesjian para las Artes, en cuyo jardín se pueden contemplar estatuas de afamados escultores como Fernando Botero o Jaume Plensa.
La Plaza de la República es la principal plaza de la ciudad y uno de sus lugares más pintorescos, ya que el suelo imita el dibujo de una alfombra tradicional armenia y los edificios que la forman están construidos en toda armenia, un tipo de piedra rojiza. En esta plaza se encuentran algunos edificios destacados como el que acoge la Galería Nacional y el Museo de Historia de Armenia o el Hotel Marriot.
El Monasterio de Geghard fue fundado en el siglo IV por
Gregorio el Iluminador, el santo que creó la Iglesia Apostólica
Armenia, aunque ese primer monasterio fue destruido en el siglo IX por
los árabes y los edificios actuales datan del siglo XIII.
Echmiadzin, muy cerca de la capital, es uno de esos lugares que no hay que dejar de visitar. Posee un increible conjunto arquitectónico religioso, formado por una Catedral, la más antigua del país, y por varias iglesias. Dicho conjunto ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por su valor histórico y monumental. La Catedral, del siglo IV, alberga en su interior lo que se cree que es la mano de San Gregorio, su constructor, la Lanza de la Pasión, con la que se hirió a Jesucristo en el costado según la Biblia, y un pedazo del Arca de Noé.
Armenia es un país extremadamente montañoso, lo
que convierte a gran parte de su territorio en inhabitable, con la
excepción de los ascetas que buscan aislarse del resto del mundo. Ese es
el caso del espectacular monasterio de Tatev, construido a finales del
siglo IX y que fue, durante la Edad Media, el centro intelectual de
Armenia.
Actualmente, el recinto amurallado, situado en un
paraje espectacular, conserva tres iglesias, una biblioteca y un
obelisco que sigue siendo un misterio para los historiadores. A Tatev se
llega a bordo del teleférico más largo del mundo (5.750 metros),
travesía que dura poco más de 10 minutos.

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